Caricia existencial

Nadie como tú, nadie.


Entre las comidas del encanto
el cabeceo de las urnas,
el contante sangrar de los abismos
y el trance de la selva,

la división agoniza.

Aunque la decores
para que no muera todavía,

la división agoniza.

Ya no puedo
tapar con un dedo
que nadie
es como tú.