A bordo de nosotros




















En la zona inescrutable
del molde de nuestros huesos,
el viento de las vibraciones astronómicas
encalla en la oscuridad.

Cuando la ciudad dormía...

Las hojas de los esquemas humanos
es lava en los espacios
con que las vueltas evolutivas
y los almanaques
desorientan el amanecer.

Cuando la ciudad dormía...

En los confines del cosmos,
por los bordes del universo,
retornó la luz hecha versos,
y bajo la música de las esferas
nació el hijo del sol.

Cuando la ciudad dormía
alrededor del silencio.


Photoshop por: Roger Rivero.

Coordinación furiosa



Nosotros los hombros
somos molde de peregrinajes,

clarividencia y esqueleto…

grietas inherentes
de millas verdaderas…

…el único barniz invariable,
la única luz intermitente del cuerpo
en la siesta de los tonos…

somos nosotros los hombros,

orbes al desecho,
parpadeo sin premonición
y palpitar con destrucción,

nosotros los hombros,
constituimos el sostén
del cordaje
que el espejo retuerce.

Somos,

el tracto del espíritu
y la génesis
del mundo natural…

Somos,

por fin,

los mutantes.