El lago

Con el alma incesante,
el hidalgo de la noche
se eleva sobre las mareas,
da de beber a la luna
el brebaje oculto
que pone a temblar las luces,
y su hembra, en el trance,
rompe su cadena de estrellas
para amarle.
Desde entonces,
las fantasías del monte
doblegan las colinas,
y los volcanes encendidos
son testigos de su amor.

11 comentarios:

Pedro F. Báez dijo...

¡Puro amor, Roger! Esta es esa otra cara tuya que me gusta ver, sin dejar de ser tú ni traicionar tu estética y tu estilo personalísimo. Fluye y conquista, como un susurro al oído. Abrazos.

Roger Rivero dijo...

I know mi amigo, me alegra que te guste, gracias por estar ok, un abrazo fuerte, Roger

Aurora dijo...

Què belleza !!! un gusto visitarte y leerte, un verdadero placer.

Un beso

Aurora

Litoh :D dijo...

hermosas letras! un gusto leerte, abrazos.

Jimmy dijo...

Pura energia Roger, buen poema.

Saludos!

Pedro F. Báez dijo...

Roger, hermanito, sé lo incómodo que es enfrentarse al dolor de alguien, sobre todo a este tipo de dolor que es como una enfermedad crónica de baja intensidad, porque aunque uno siga viviendo y se ría y haga de todo, por dentro queda siempre esa "penita", ese vació que no llena nada. Presiento que eres un hijo excepcional y eso me hace quererte mucho más aún. La madre es, como lo dijo una gran amiga mía, La Suprema. Es más poderosa que la vida y que la muerte misma. Ama a la tuya y al final, tendrás, como yo, la conformidad de haber sido un buen hijo. Abrazo y beso pa' ti, "guajiro"-genio. Te quiero un montón.

Poetiza dijo...

Roger, un poema hermoso lleno de tu sentir. Besos, cuidate.

Al Hrrera dijo...

Me arrepiento horrores no haber leído este poema antes teniendo oportunidad.
Hoy que la noche me sonríe pero el aire me sofoca, me parece precioso.

Roger, puedes llegar a ser muy romantico cuando te lo propones. Y me complace ser partìcipe de ello.

Sneyder dijo...

Ha sido maravilloso pasar a leerte….
…Desde entonces, los volcanes encendidos
son testigos de su amor

Una belleza el poema.

Saludos

Al Hrrera dijo...

No había visto que actualizaste. Y tampoco me había percatado que las etiquetas distintas reflejan (obviamente) objetivos distintos en tu poesía. Me gustaría elegir entre el Desfragmentador y la Opera de los inmortales, pero no me resultaría justo.

Es un placer leerte, caballero oscuro desfragmentador.

Pedro F. Báez dijo...

Roger, hermanito, intenté dejarte comentario en tu última entrada anunciando el cambio de etiqueta y de estética, pero el enlace para comentar está desactivado o no funciona, por eso regreso aquí para decirte que cambiaremos los cascos espaciales y los trajes anti-radiación por vistoros sombreros con penachos, máscaras venecianas y ropa negra (soy muy blanco de piel, el negro me va de maravilla; parezco la versión post-apocalípitca de Morticia en drag, jejeje) y en vez de brindar tus genialidades con aceite de sílica refinado, brindaremos con sangre sintética japonesa ( la sangre real de raíz europea, indígena o africana tiene demasiado colesterol, gérmenes nocivos y sustancias dañinas) en copas de oro bruñido, de cristal de Baccarat, o en su defecto, cristal de Bohemia. Muy buenos deseos para tu nuevo proyecto. Te seguiremos desde la Isla, aunque ahora tal vez llegue un poco más lento, pues en vez de arribar teletransportado directamente al post, deberé hacer la travesía marítima en galeón o goleta y luego llegar hasta ti en una carroza funeraria tirada por seis caballos negros... Jajajaja. Un abrazo, Roger. Ya te jodí bastante...