Madre del tiempo

Me preguntas: ¿Qué me gusta
de tu sangre?
Bueno, de tu sangre
me gusta saborearte el amor;
prenderme de tu ira.
Beberte la lascivia
me enloquece.
Lo que me gusta
de tu sangre
es la sal de tu inocencia,
la dulzura de tu insignificancia,
lo picante de tu grandeza
y sacártela TODA.

7 comentarios:

Pedro F. Báez dijo...

¡Coño, cómo le entro a ésto! Wow! Me trajo a la mente imágenes muy... demasiado sugerentes... Mejor voy a darme una ducha fría, jajajaja. El poema no tiene desperdicio; sólo que es difícil articular en palabras su anatomía sin evadir las trampas de la mente... Digamos, por el momento, que me llega como un poema "de lesa sanguineidad", jejeje, Un abrazo, Roger. Te envié respuesta a tu email, pero me la devolvieron y envié de nuevo, pero no sé si recibiste. Déjame saber. Pásala rico en tu "time off". Abrazo.

Eli dijo...

Woouu!!!!...Sublime ehh!!!..Eternamente genial Roger...Te deseo una excelente semana!
Abracitos amigo!

Eli.

Litoh =( dijo...

Vaya que me asombraron estas letras, :D increíbles, causaron que mi imaginación se disparara.

nunca dejas de sorprender Roger

que tengas un exelente finde que comienza mañana =D )

abrazos amigo mio, mucho éxito en todo

Aldhanax Swan dijo...

Increíbles, hermosas palabras!! Me encantó tu poema, sencillamente maravilloso.
Un beso enorme y muy buena semana!

El último Argonauta dijo...

Roger, perdí mi blog y mi cuenta, algo raro pasó, pero me levanto aca mi nueva casa, http://argoultimoviaje.blogspot.com/
un abrazo.
Gino.

Al Hrrera dijo...

Roger! Debes saber que ya no he estado tan inmerso en el mundo de las letras, debido a cuestiones laborales, pero se me ocurre leerte y me encuentro con semejante delicia, tan sugerente, tan lasciva, tan... rica!

Debes saber que eres de mis escritores favoritos. La verdad, ni aunque intentara dejar de amar tu poesía, no podría, mi poeta. Un abrazo con cariño te mando desde este ocaso...

... ahora, si me permites, leeré un poco más de tí

Alma Mateos Taborda dijo...

Brillante poema , sugerente y movilizador. Magnífico y al rojo vivo como la misma sangre. Un abrazo, admirado poeta.