El dios de los sueños

Contigo yo soy,
aunque tu intuición
expurgada de la vida,
no pueda contener
esta manada de choque;
contigo yo soy,
porque absorto en la tristeza,
arrastras tus ruedecillas
hasta mi pared más intima,
sin desconfianza.
Contigo yo soy
en el escondite de mi cama,
a la par de tu mente,
y en todas las auditorias
sobre las direcciones
con los nombrecitos del tiempo;
OH, mi ángel,
contigo yo soy,
aunque después te arropes
bajo el manto del desconcierto,
y busques experimentar
entre mis pesadillas,
los alcaloides
de una vagina galáctica.
Contigo yo soy,
aunque Zeus
no te perdonara
que me revelaras tus secretos.
Pero hoy,
que Zeus ha muerto,
y yo te he resucitado,
juntos hackeraremos
el lenguaje de los sueños,
Morfeo.

3 comentarios:

Pedro F. Báez dijo...

¡Ah, entregarse a Morfeo! ¿Qué más pedir? Fluido, cálido y excitante, como una caricia hecha por todo el cuerpo con la punta deseosa de la lengua que lame amores. Abrazos siempre, Roger.

Roger Rivero dijo...

Muchas gracias Pedro por tu amable comentario.

Litoh =( dijo...

Morfeo, desearía tanto que mi hiciera soñar en este momento... maldito insomnio...

me gusto mucho este poema Roger, que estés super.

abrazos.