El regreso del absolutista


Cuando el curso de la naturaleza
sacude mis aspiraciones,
la fibra animal en que estoy envuelto
retrocede a la réplica de mis días
perpetuos en palidez progresiva.
La oscuridad es más clara
sobre los jardines de las escarlatas,
y este cuerpo no pide otra cosa
que beber sangre, eso
sin medir las consecuencias
de una salida imprevista.
Estoy viviendo en un paisaje
de gráficas destruidas;
alojado en el cuarto del castillo
donde reviso los signos,
y afino el reloj de la torre…
esperando al próximo mortal
que tocará a mi puerta,
mientras llega el fin del mundo.

5 comentarios:

Poetiza dijo...

Roger, se estremece mi alma al leerte amigo. Bello y estremecedor poema. Besos, cuidate.

Justine dijo...

maldita, agónica, cruel, estremecedora, sensual, atrayente,....éxtasis de mi alma al conocerte vampiro.......llamo a tu puerta, me abres? morderás o me dejarás morir?
Palpitante ....siempre.

Roger Rivero dijo...

Muchas gracias Poetiza por tus palabras y visita siempre, cariños y buen finde

Roger Rivero dijo...

Justine, en el castillo el placer va primero que los negocios, jejeje, gracias por tus palabras, un abrazo grande!!

Gustavo Calderón dijo...

Roger, un verdadero placer recibir tu visita.
Me siento congratulado.
En cuanto al "regreso del Absolutista", beber sangre sin medir las consecuencias, da la medida exacta del placer por el placer, sea cual fuere el parámetro para absorverlo.
Esperemos al próximo Mortal, el próximo "Rival", para engendrar cada regreso cada contacto, cada descarga sobre la piel o debajo de los cuerpos.
Un abrazo, Roger.