La esperanza frente al detalle

No hay que apelar por una caída ciega,
herir los ríos con los ojos,
articular las horas sepultadas,
mostrar el orgullo hipnotizado,
correr por ser implacables,
ni escondernos en la guarida ojerosa
de una habitación topográfica de puntos.
No hay que lanzar los dados del deseo de expectación,
percibir la estructura orgánica de una dirección errónea,
escondernos en el tiempo de intervalo
de una sujeción insomne,
definirnos en el desheredo del fin
que es roto por lo que apuesta en efecto
cuando sus fibras se abrochan de luz.
No hay que ser excesivamente débiles
cuando el destino gira sobre créditos oscuros,
desmantelar la estructura invisible sin ser vistos,
empacar la angustia inmóvil,
acanalar la debilidad,
donar el infortunio de los ejemplos,
o cuidar del hundimiento.
Hoy no hay que modelar alas de corceles opacos,
abandonar la excavación en el túnel,
disponer del remedio apocalíptico,
seducir a un espíritu guardián,
iniciar una batalla de asuntos comunes,
prender el silencio del corazón,
ni ofrecer como cuchilla la orilla de nuestras puntas.
Hoy no hay que añadir encima de lo que ocultan,
practicar la adivinación exclusiva en un terreno de voces,
identificar la consonancia parda de una temprana reunión ridícula,
o arriendar la senda incomprensible del velatorio.
No hay que infringir la renta intelectual de la obediencia,
romper mensajes etéreos,
erradicar el parangón de la ceniza,
conseguir los derrames que profetizan el detalle que ató una hiedra,
atesorar jeroglíficos,
o entregarnos a una redundancia extraña al vuelo,
porque hoy, es la Ópera de los Inmortales.

Este es el ultimo boceto de los poemas que puedo compartir de “Opera de los inmortales.” El ‘libro negro’ estará disponible para la fecha de Halloween.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Tema de sumo interez pues es novedoso todo esto para mi, saludos poeta.

Poetiza dijo...

Roger, siempre me quedo enrredada en tus letras que me estremecen, pero me gusta leerte y aqui estoy para hacerlo y dejarte un beso amigo, cuidate mucho. Bellas tus letras.

Alma Mateos Taborda dijo...

¡Excelente trabajo! No hay que complicar las cosas cuando justamente es luna llena. Eres un poeta excepcional. Un abrazo.