La saga del eclipse











Para ungir al sol
con los requiebros de nuestro canto.
Para dejar el culto a las paredes.
Para objetar al Rey de la ceguera
en frente de las ciencias ocultas.
Para demoler la escena del olvido
antes que el polvo tome su tributo.
Para recobrarnos de las estructuras fijas
en el bosque de las imágenes.
Para llenar la cama de significados.
Para acariciar las silabas del tiempo.
Para dejar caer el cielo y el infierno
en el abismo mitológico de un asterisco.
Para abandonar los dioses que siembran
la rivalidad entre los mortales,
hacen falta voluntarios

5 comentarios:

Charlie. dijo...

que lindo Roger! que lindo!!
siempre leerte es un choque con alguna de esas realidades posibles, de algún tiempo
siempre es un impacto,
nunca pasas inadvertido!
es una mañana helada! me gusta leerte!

un abrazo!!

Alma Mateos Taborda dijo...

Muy bueno, como todas tus inspiracionmes. Aplausos. Un abrazo.

El Caos es un estado natural dijo...

Siempre tuve alma de voluntaria, para cuanta locura surgió en mi vida, ¿por qué no ofrecerme ahora? :D. Un placer descubrir tu blog.
Saludos

Jimmy dijo...

Cada vez que te leo me sorprende lo que escribes... es un vuelo distinto... maravilloso.

Saludos

Al Hrrera dijo...

Yo tambien deseo ser un voluntario, para tumbar de una vez todas esas barreras de la psique que nos impiden cruzar estas cuatro dimensiones... Es un placer leerte, gran Caballero. Leeré más en cuanto me desocupe. Un abrazo te mando.