Verbo (des) nudo

Con mucho orgullo les presento la revista de arte y literatura: Verbo (des) nudo, de Chile. En su número 2, soy el poeta invitado, participando con cinco poemas, entre autores como Dulce Maria Loynaz, Taty Cascada, Mafalda Migliado y Carmen Troncoso, entre otros.





Envío mi agradecimiento a Gino Ginoris, un amigo poeta cubano editor de la revista, asimismo a Mafalda Migliado; es un gozo tremendo ser parte de esta historia y tenerla entre mis manos.



Invito a todos mis lectores y cibernautas a seguir el recorrido de este proyecto, es una revista muy elegante y a la vez bohemia, preparada con mucho cariño y buen gusto. Gracias amigos.

Veinticuatro quilates de oscuridad





Se asoman
por todas partes,
vestidos de ideas lisas
y los zapatos
pintados de soledad.
Parecen buscar
los recibos de sus brújulas,
entre las tuercas y los cerrojos
del universo.
Al verme,
aguantan sus nombres
para dar tono
a una masa inviolable.
Y así, los de colores muertos
y los límpidos de pena,
me saquean la carne.
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En Amazon. com: La Luz de los Inmortales

Profecía




Si el esposo de la sangre

abre la válvula de admisión a los siglos,

la alforja extensa del progreso

correrá por las agujas del reloj de la metrópolis,

y a su paso por el reino de las nebulosas,

hará la grieta ilustrativa

necesaria para alterar el diseño

de la mente universal;

hará que los conocimientos resplandecientes,

puedan conjurar el orden del caos

conduciéndonos a la apertura

de las puertas intergalácticas

donde las naves burbujean

por un acceso para volar.

Ven




Ven
como tú eres,
ven
que estoy cayendo,
no dejes
que me borre,
ven
en mi descenso
a sostenerme
hasta quedar
con mis alas rotas,
rendido
en tu corazón.

7



           De conmutar lo pari      siones, ni los inúti
             do con la tela de la     les alardes ante la
      mente, no son suficien     cruz del abandono. Mas
      tes el disfraz de carne,    bien, cuando el peligro de
las marcas de las conclu      la realidad elabo
                                            rada se cierne sobre
                                           el movimiento del ser,
                                          es que salen las garras
                                         para defender nuestro
                                        viaje vivo de toda
                                       la filosofía, de
                                     toda la ciencia, y de
                                    todo el murmullo humano...
                                  Sin escuchar primero
                                el llamado encantado
                              de los faunos que entre
                            las rendijas eternas
                          de las artes nos dan las
                        alas, no veo mane
                     ra posible, para que
                  tú puedas trascender.