Profecía




Si el esposo de la sangre

abre la válvula de admisión a los siglos,

la alforja extensa del progreso

correrá por las agujas del reloj de la metrópolis,

y a su paso por el reino de las nebulosas,

hará la grieta ilustrativa

necesaria para alterar el diseño

de la mente universal;

hará que los conocimientos resplandecientes,

puedan conjurar el orden del caos

conduciéndonos a la apertura

de las puertas intergalácticas

donde las naves burbujean

por un acceso para volar.

2 comentarios:

Gino Ginoris dijo...

Volviste a hacerlo, volviste a dejarme pegado a la pantalla como una de es naves que burbujean, esperando volar.
Mi aplauso amigo mío.

pepi Barragán dijo...

Amigo la vida fluye como los ríos, a veces en cascada y a veces en remansos, pero nunca se para.Como siempre me encantó.Un abrazo