Salto ocultista

Con espadas de fuego,
costuras en llamas
y la brisa dura
del acero brillante.
Instruidos,
en el enigmático cáliz
del huracán
de los ritmos ya retirados
Provistos,
con la cultura del arte pulido,
las tarjetas de los símbolos,
y una ventana dimensional.
Con los perfumes móviles
de la llovizna,
junto al aroma de las tablas de alabastro.
Con un tinte de simetría antigua,
y con el relámpago
que electrifica los limbos
de nuestros pueblos de mármol.
Con las reliquias,
y el marco desnudo
donde volamos libres
entre la brisa que sopla
hacia una luz distante.
Con los corazones incinerados,
por el cadáver del tiempo.
Con nuestra carne,
huesos
sangre
y fuerzas
defenderemos
la permanencia
de nuestros sueños.

5 comentarios:

Aurora dijo...

Siempre defenderemos nuestros sueños ! Un placer leerte Poeta !!

Un fuerte abrazo y un beso

Aurora

Yorick Perôrt dijo...

Los sueños son los esbozos de nuestros proyectos, junto con la imaginación, forman la herramienta más poderosa de los seres humanos, pues juntos son capaces de formar lo que sea, como todo lo que existe y existirá. Defendamos pues, soñemos, imaginemos, actuemos.

Saludos desde aquí.

Un abrazo Roger.

Aldhanax Swan dijo...

Defender los sueños y hacer de ellos nuestra bandera para enarbolar. Hermosas palabras.
Besitos

Roger Rivero dijo...

Un abrazo inmenso y muchas gracias por dejar vuestra huella en este poema!!!

Al Hrrera dijo...

Me quedo con tu defensa de los sueños... quizá sean lo único que tenemos propio, o quizá sean lo único que podamos compartir con el resto de los seres sin tener que delegarlo. Es hermoso, Roger.